En un piso británico en leasehold, la service charge se fija en el contrato de arrendamiento. Suele cubrir: seguro del edificio, limpieza, alumbrado y jardinería de las zonas comunes, mantenimiento de ascensores, conserjería/seguridad cuando la haya, honorarios de contabilidad y gestión, y una aportación al fondo de reserva para grandes partidas futuras (cubierta, ascensores, fachada).
Tiene derecho a un estado anual que muestra en qué se gastó el dinero. Las disputas van al First-tier Tribunal (Property Chamber). Los cargos irrazonables —por ejemplo, un margen de gestión inflado— son revisables.
En Dubái, la service charge la administra la asociación de propietarios del master-developer bajo supervisión de la RERA; se factura a vencido y un certificado de no objeción (NOC) confirma su pago antes de la reventa.